CRÓNICA "El destino de Empérica"

5 t a P a r t e – La T o r m e n t a y e l K l a n

Al empezar el consejo cada uno expone el porqué las acusaciones contra el carecen de veracidad, por lo cual todos concluyen que algo raro sucede. Es entonces cuando de un salto Yan se da cuenta de que alguien más los quería ahí a todos juntos. En ese mismo instante el llamado a las armas de los centinelas hacia los 100 hombres de Yan rompe todo el clima de debate y discusión. Los líderes se ponen de pie y se preparan para lo peor.


Al salir de la carpa lo que ven es devastante, las armas de los 100 soldados del General de ogros, aquellas que tenían la K en el mango, se desvanecen y a su vez envenenan a sus portadores, diezmando de esta manera a las fuerzas de Yan. Solo quedan una veintena de hombres para combatir a una horda de zombis que se lanza desde el bosque en busca de carne fresca. Además se ven en el bosque sombras de otros seres que no son zombis pero que no revelan su apariencia.

Yan sacrifica su vida quedándose a repeler a los muertos vivos, para que Lukarion y Lean escapen al claro de Luna, donde se encontrarán con Segundo, su segundo al mando, y puedan tomar una decisión clara y que le de paz a esta tierra de una vez por todas.


Los aventureros escapan al norte cruzando las laderas Lindantes, mientras sombras desde el bosque siguen su recorrido. A punto de llegar al Claro, Kiro abre un portal y Lukarion y el son arrastrados hacia otro lado. Solo queda Lean por proteger, acompañado de su consejero Horacio, y por suerte llegan al campamento antes de anochecer.


Segundo los recibe consternado, al saber que su líder posiblemente haya muerto. La noche llega rápidamente y con ella vuelven a aparecer los agentes del humo, el Klan, ahora sin dudas, con sus muertos vivientes y sus ataques sorpresa. Tras un veloz ataque logran raptar a Lean y desaparecer al abrigo de la noche sin luna.


Horacio, el consejero de Lean harto de soportar los comentarios que lo acusan de traidor, de parte de Glorfimbul, se retira con lo que queda de la guardia de Lean hacia Emperio a poner sobre aviso a los otros Lores de la situación. Segundo decide llevar al groso del ejército de Yan hacia Emperio, para defender al Consejo y los aventureros, encabezados por Emlin, Glorfimbul y Tyrin vuelven tras sus pasos con la esperanza de encontrar noticias positivas de Yan.

Al llegar a Dos Puertas encuentran milagrosamente al General tendido en una cama, delirando, muy enfermo. El curandero, Santana, les dice que solo se puede salvar con la medicina producida por una orquídea roja, que crece sobre las laderas de las Montañas Imperiales. Los compañeros en armas se ven aquí envueltos en un gran dilema. ¿Ir a la montaña para salvar la vida de Yan, o volver a Emperio a defender el último bastión del sistema gubernamental actual de Empérica?

Es aquí cuando la pequeña comitiva de héroes se reencuentra con el druida Mithrandir, quién había sido mandado por la gente de Lukarion en busca de noticias sobre la situación. Los cuatro juntos, deciden entonces ir en busca de la orquídea roja. Santana, el chamán que cuida por la salud de Yan, les dice que se apuren, y les dice que la flor que necesitan para preparar la poción de curación, crece en elevadas alturas, con frío y a la luz de la luna. Les consigue un mapa de la Quebrada Magna y los teleporta hasta la misma. Les dice que con la palabra mágica “Palermo” se abrirá un portal de vuelta.


La luz los envuelve y al recuperar la vista, los viajeros están a la entrada de la Quebrada Magna, que se interna en las profundidades de las Montañas imperiales. Glorfimbul sostiene que la guarida de los monjes enanos que cultivan la orquídea roja está en la cima de la montaña Empírica.



Los viajeros evidencian la necesidad de una balsa para remontar las tranquilas aguas del río Magno y es Mithrandir quien encuentra una pequeña guarida subterránea que cobija una pequeña embarcación, ropas impermeables de enano y una nota. La misma dice “Que este papel sirva como evidencia de que me interno en estas aguas, quizás por última vez. Un mal las acecha y el camino secreto ya no lo es. – Melka”. Un escalofrío corre por la espalda de los viajeros, pero decididos recauchutan la balsa y emprenden un oscuro camino acuático, iluminado por las manos mágicas de Mithrandir.


Los, una vez más, navegantes, siguen el mapa investigando los recovecos y cuevas del pasadizo. El lecho del río subterráneo empieza a iluminarse y es Emlin quién les dice que eso se debe a unas piedras que con el contacto del agua largan un tenue brillo, se llaman Aqualúmenes. En ese preciso instante el río se divide en dos, el mapa indica hacia la derecha, pero los viajeros, siguiendo el destello de los aqualúmenes, viran hacia la izquierda, adentrándose en el corazón de las montañas. Pasadas dos horas encuentran una caverna que larga un tenue reflejo. Mithrandir y Emlin deciden adentrarse a investigar, mientras que Tyrin y Glorfimbul se quedan vigilantes en la balsa.


Al entrar en la caverna, los dos héroes ven algo que los llena de curiosidad. Un sendero que baja tres metros, los lleva a una pileta iluminada con una pequeña isla en el medio, en la cual descansa una orquídea negra. El druida llena un frasco con agua luminosa, la cual al observar en detalle, está llena de pequeños bichitos e invoca un efreet para que le traiga la orquídea. Mientras tanto en la balsa una sombra enorme empieza a oscurecer el resplandor de los aqualúmenes. Cuando el efreet toca la orquídea, la sombra se convierte en unos tentáculos violáceos que salen disparados del agua e impactan al leotauro con toda su fuerza y lo arrojan dentro de la caverna. Los aventureros reconocen una relación entre la orquídea y su “guardián” y la dejan en paz, para continuar la remontada del río.


Llegan a otra caverna en donde encuentran un esqueleto de enano entre miles de enredaderas, las cuales al liberar al cadáver tratan de bloquear la salida de los aventureros. Los mismos despojan al esqueleto de lo poco que tiene de valioso y devuelven a las plantas su “hueso”. Tras horas de remontar la corriente llegan por fin a una playa donde abundan los aqualúmenes. Emlin y Tyrin agarran un par. Una puerta con una gran inscripción “Camino Real” dominan la playa y los héroes no pueden hacer menos que adentrarse en él.


El oscuro túnel los lleva hacia una sala con criptas funerarias, de las cuales salen arañas. Los viajeros luchan contra cardúmenes y cardúmenes de arañas y se abren paso al nido de la Reina Araña, del cual tienen que salir en retirada para conservar sus vidas. Glorfimbul insiste en que el motivo de la misión se estaba tergiversando y en ese momento dos enanos aparecen en la oscuridad de los túneles. Los mismos los llevan corriendo a través de una puerta, la cual al pasar se cierra con protecciones mágicas detrás de ellos.


La compañía se encuentra entonces en el Monasterio de la Orquídea Roja, y el abad les dice que han perdido control de las plantaciones a manos de las arañas y otros monstruos que se han librado de sus calabozos. Prometen a los héroes 5000 piezas de oro si limpian los cuartos infestados a lo cual acceden, ya que las orquídeas rojas están ahí de todos modos. Tras descansar, se abren las puertas devuelta y los guerreros llegan a las plantaciones, toman las orquídeas y se dirigen a batallar contra la Reina Araña. Luego de bolas de fuego, trueno y muchos golpes asestados que devolvían sangre ácida de araña como respuesta, la Reina sucumbe y el resto de las pequeñas arañas huyen a las profundidades de la montaña Empérica.

Al volver al Monasterio, el Abad les agradece por la tarea cumplida, pero les dice que Mordekai, el rey de los dioses, no quiere que nadie conozca la ubicación de esa morada, por lo cual deberían morir. Al verse rodeados y sin escapatoria, Glorfimbul grita “Palermo” y la compañía se interna en el portal, mientras Mithrandir lanza magias de ataque con rabia e impotencia.


De vuelta en Dos Puertas, Santana prepara la poción y Yan es salvado. Este les dice que deben dirigirse hacia Empérica para proteger al concilio de los señores de las ciudades y a Lukarion, quien ha desaparecido con Kiro.