Lukarion entonces aprovecha el viaje de los héroes, y les encomienda la retribución del cáliz de heroísmo de las manos de los señores de ciudades reunidos en la capital de Empérica para infundir ánimos en sus tropas antes de encaminarse a la batalla final contra la invasión. Alguien llamado Karlos debería entregárselos.
La travesía transcurre sin ningún problema, hasta que los héroes llegan a Dos Puertas en donde un peaje les es requerido. Al inquirir sobre el peaje, se les responde que es para mantener el nuevo ejército de ogros comandado por Yan, que busca la liberación y democracia de todas las tierras. Estos ogricultores han logrado crear una raza de estas bestias anulándole la ira y siendo perfectos guerreros. Al pagar el peaje se les da una tableta de madera que asegura su salvoconducto a través del Bosque Lindante.
Al llegar a Emperio, y tras descansar en el nunca bien ponderado Cuerno Rojo, Karlos se les aparece y les da el cáliz encargado por Lukarion, acto seguido desaparece sin dejar rastros. Glorfimbul Nuevededos, en un ataque de improvisación, tan frecuentes en él, lleva la copa a la fuente de la ciudad y toma un trago. Lo que sucede en este momento para sorpresa de toda la compañía, es que este leotauro precoz se convierte en un muerto vivo y logra morder al troll Guille, amigo de Mithrandir. Tras una breve pelea Glorfimbul el muerto vivo es controlado y llevado a la Abadía de los curadores quienes lo tienen en reposo unos días, y recomiendan internar a Guille una semana bajo sus cuidados. Glorfimbul pierde su cola de león tras ésta áspera curación.
Muchas incógnitas se abren en la mente de los aventureros. ¿Karlos es un agente de Yan? ¿Sabía Lukarion realmente de los poderes de la copa?

Con estas dudas la compañía se divide en dos y se dirige al Claro de la Luna para encontrar respuestas de boca de Yan. Ambas partes de la compañía son aprisionadas y llevadas frente a Yan, cabecilla del campamento de ogricultores. Yan los recibe cauto, pensando que son espías, pero los aventureros aseveran que ya no saben de qué lado están y que quieren saber que rol tiene Karlos en todo este asunto. Yan les explica que la descripción del Karlos que vieron ellos, no es el mismo Karlos que conoce él; mediano armero de la ciudad. Además les explica según su opinión, que de vencer Lukarion a las fuerzas orcas del Norte, un reinado de terror con el poder de un ejército enorme de coalición caerá con la fuerza de un martillo sobre las tierras de Empérica, bajo el mando del tirano Generalísimo. Flick el trueno azul no puede creer esto y arenga a sus compañeros a volver a Cruzolis para echar luz sobre este oscuro asunto, mientras que Fleon y Emlin desconfían de todos y Glorfimbul insiste en descubrir a Karlos para respuestas.
Mientras tanto, rumores de que la guerra se acerca a un fin, se escuchan en cada poblado y taberna por la cual la compañía pasa. El generalísimo Lukarion es el nuevo héroe que ha libertado a todas los pueblos del sur del yugo de la Invasión Orca del Norte. Los viajeros emprenden un arduo viaje cruzando las montañas imperiales, de nuevo hacia Cruzolis para aclarar la situación con Lukarion. Al pasar por la tienda del Arcano, sobre la Laguna Blanca, le consultan sobre el misterioso Cáliz que convertía a quien bebería de el en un muerto vivo. El ser les explica gravemente que este cáliz perteneció a dos reyes Empérica que vertieron en ellos sus espíritus; uno lleno de justicia y valor, y el otro, con sed de venganza y poder. Ambos se creían perdidos hacía muchos años, pero evidentemente esa copa era uno de ellos.
Vuelta al camino Tyrin se convierte en aguilucho para controlar los caminos y ve que desde Cruzolis una carreta se dirige hacia ellos a toda velocidad y desde Emperio, un viajero solitario viene tras sus pasos. La compañía decide seguir adelante dando con la carreta. Imponiendo su autoridad del ejército, interrogan al conductor, tras su violenta detención. Muy asustado, este dice que lleva un cargamento de espadas para Yan. Los viajeros en seguida piensan que éstas son otras más del contrabandista Karlos, ya que todas llevan talladas en el mango una pequeña K, y dejan continuar al pequeño individuo.
Así deciden acampar y esperar la llegada del misterioso caminante. El mismo los alcanza al caer el sol y pide la hospitalidad de compartir el fuego. Un hombre en la adultez de la vida, con un bigote largo y fino, de ojos rasgados. Nunca se presenta, pero sus anfitriones tampoco le piden su nombre. Glorfimbul, desconfiando de sus intenciones, llama aparte a su amigo Emlin alegando haber oído un ruido. Y será el humor de los dioses que sucede que en ese mismo momento escuchan un ruido realmente. Los guerreros se aprestan a defender sus vidas, pero son alcanzados por unas bombas de humo que los adormecen instantáneamente. Antes de caer bajo este dulce sueño, Emlin nota un prendedor de bota con forma de hoja verde, con bordes plateados, en las piernas de una persona que se acerca.
Al despertar el Cáliz ha sido robado. Y el extraño de bigote sigue tendido bajo los efectos del humo. Los viajeros reanudan su marcha sabiendo que todo esto no puede tener un buen final. Al llegar a Cruzolis los viajeros notan que el ambiente militarizado está en disminución y que los campesinos han vuelto a sus casas. Luego de un encuentro con Lukarion, los héroes de esta historia le cuentan que todo el pueblo más allá de las Montañas Imperiales cree que el se ha convertido en un déspota con un vasto ejército a sus pies. Enojado ante semejante duda, Lukarion dice que debe derrocar a este consejo corrupto e incluso dice que su único soldado fiel es Yan, quien descarriado por el rumor popular cree que él ha cambiado. Entonces les encarga a los viajeros arreglar un encuentro en Dos Puertas en una semana.

Aquí se presenta el viajero de largos bigotes como Kiro, amigo y maestro de Lukarion, y los trasporta hacia Campanas con un portal para acortar distancias. Los viajeros emprenden viaje raudamente hacia el Claro de Luna, campamento de Yan para invitarlo a la reunión con Lukarion. Pero una vez más son interceptados por agentes del humo, los cuales los duermen en su guardia, para despertar con todos los árboles en rededor marcados con una gran K roja.
A esta altura, los protagonistas ya no saben que significa esto. ¿La K es de Kiro? ¿La K es de Karlos? ¿O de la ciudad Kazi, de donde proviene Lean, el Señor más influyente del consejo? Cuando los aventureros llegan al campamento de Yan, le dicen de la invitación a dialogar, de lo cual éste no queda convencido demasiado, por lo cual opta por ir con sus mejores hombres, fuertemente armado. Pero les dice que pongan en aviso a Lean, el Señor más importante del Consejo. Entonces los viajeros emprenden el retorno a Emperio, pero al pasar por Campanas se ven involucrados en una seguidilla de hechos bochornosos que involucraron a Josele, el ex soldado resentido, Valentina, la bibliotecaria, John Borrachon, el barman del Cuerno rojo propinando golpes de bate a los desacatados, una turba de enardecidos defensores de Lukarion, y un malón de opositores, en una gresca de taberna. Luego de escapar de la policía de maneras inexplicables, los aventureros vuelven al camino rumbo a la capital de las tierras libres del sur.
Al llegar a Emperio son recibidos por el Consejo de una manera muy correcta y son invitados a permanecer la noche en el palacio de los Lores. La invitación al concilio con Lukarion y Yan es entregada y aceptada, y Lean, el leotauro, promete presentarse solo con su guardia personal en muestra de buena fe. Los viajeros investigan en la biblioteca el símbolo de la hoja, única pista con el grupo que los había atacado en el camino de vuelta a Cruzolis y dan con una información muy interesante. La hoja verde de borde plateado identifica a un movimiento político-militar denominado el Klan, el cual busca retornar a un Imperio, que domine todas las ciudades, bajo la Diosa Naturaleza como deidad principal entre todas las otras, reemplazando el actual sistema de señoríos. Glorfimbul monta guardia esa noche, desconfiando del consejero de su hermano de raza, Horacio. Lo que vé por la noche es cómo una figura pequeña se escabulle del palacio. Tyrin se convierte en murciélago y sigue a la persona, pero como es ciego, solo siente como este individuo intercambia un papel con otro, sin poder confirmar que se trata del consejero en cuestión.
La mañana siguiente los levanta con un sol radiante y un viaje de dos días a un consejo que empieza a convertirse en algo muy importante. Pero la primera noche les deja un saldo de dos guardias menos, a manos de invisibles manos mortales. La comitiva llega a Dos Puertas, y hace noche allí. A la mañana siguiente se reúnen por fin Lukarion, ex Generalísimo del ejército de liberación de las Tierras de Empérica, Yan el General disidente, jefe de humanos y ogros fieles a la libertad y Lean, Señor de Kazi, concejal principal de las ciudades de Empérica.