La noche llega con su habitual cansancio, y las sombras que rodean la ciudad. La compañía investiga los planos de la ciudad, donde descubre que el actual Cuerno Rojo está construido sobre los cimientos de lo que otrora fue el templo a Gardenis. Luego de varios intentos por conseguir un acceso a las catacumbas por la bodega, los aventureros, salen a la calle y Tyrin toma la forma de rata para adentrarse en una alcantarilla. Lo que ve al bajar es una serie de túneles y uno protegido por una gran reja roja, la cual parece relativamente nueva.
A la mañana siguiente, los aventureros arreglan con Obama la liberación condicional de Nuevededos, a razón de 2000 piezas de oro, las cuales estaban sujetas al comportamiento y el servicio al Consejo, del mismo. Comunican su descubrimiento del templo a Kiro, quien les dice que investigará más sobre el asunto.
La mañana los encuentra, luego de tanta burocracia, en los establos del Cuerno Rojo, donde Neso, los espera temperamental como siempre. Les dice que conoce a uno de los cabecillas de otra de las facciones del Klan, llamado Mytras. Parten raudos los guerreros a desentrañar los misterios de este nuevo escondite, pero en la entrada de la alcantarilla, se encuentran con una mujer que les suplica que por favor le traigan noticias de su marido, a lo cual Emlin caballerosamente accede.
La compañía cabalga las cloacas en una balsa construida por Emlin y Tyrin, y cuando llega al escondite son recibidos por una lluvia de flechas. Luego de zambullidas en la masa putrefacta de la cloaca, los guerreros por fin vencen a estos dos primeros arqueros. El calabozo está lleno de desafíos y acertijos, además de gárgolas, zombis y arqueros, más un golem metamórfo que toma la forma de los guerreros al atacar. Todos estos obstáculos son vencidos con mucha dificultad, cayendo en desgracia muchas veces Nuevededos y Tyrin, manteniendo a duras penas la vida, gracias a los poderes curativos de Mithrandir.
Finalmente llegan al escondite de Mytras donde el elfo oscuro está meditando al lado de dos hidras de agua. Los guerreros congelan el agua, con una moneda obtenida del golem, y se lanzan a batallar a este gran mago. Finalmente logran vencerlo, y volver a la superficie, con dos rehenes, uno el marido de Ana, la mujer de la entrada, y el otro Jorgito, un arquero que puede tener una pista de donde se encuentra el siguiente escondite de las facciones del Klan. Siete son en total, una de Kiro, otras 3 ya han caído, quedan solo 3. ¿Dónde estará la siguiente?