Luego de visitar a Serin el Arcano, los aventureros ponen rumbo al Mercado de Sepenusila para reabastecerse antes de emprender el viaje hacia el Bosque Solitario.
Una vez adquiridos los elementos necesarios para este nuevo desafío, buscan el asilo de su amigo Flik el Trueno Azul quien con gusto los aloja en su tienda, la cual se encuentra en mejores condiciones que en la ultima visita ya que las obras de remodelación han avanzado positivamente.
Una vez desenganchados los caballos y tendidas las mantas para dormir, los viajeros deciden visitar el Cuerno Rojo en busca de rumores y cervezas.
En el Cuerno Rojo:
Al llegar a la taberna, los héroes piden cerveza y se sientan a discutir sus próximos pasos a seguir. Es ahí cuando Ravalkar cree ver a su maestro pero, al intentar acercarse a él, lo pierde en la muchedumbre. ¿Habrá sido tan solo una visión?
Avanzada la noche, la compañía oye el relato de un grupo de marineros que narran cómo su barco se dirigía al Puerto de Brepolg. Sin embargo en la Isla de Faro no vieron la luz guía y perdieron el rumbo con tal suerte que fueron atacados por un grupo de Muertos del Mar. Con la tripulación herida, los sobrevivientes se encuentran a la búsqueda de nuevos marineros para el viaje.
Sambiliong se acerca a este grupo de viajantes tentado por la oferta. Sin embargo, al ser poca la paga, la compañía decide continuar por tierra hacia el Bosque Solitario y no por mar hacia Brepolg.
Sambiliong se acerca a este grupo de viajantes tentado por la oferta. Sin embargo, al ser poca la paga, la compañía decide continuar por tierra hacia el Bosque Solitario y no por mar hacia Brepolg.
Finalizadas las cervezas se retiran a descansar, siendo Sambiliong el ultimo en llegar ya que se queda en el Cuerno Rojo disfrutando de las historias de los viejos lobos de mar.
Rumbo al Bosque Solitario:
Los viajeros parten con buen tiempo rumbo al Bosque Solitario. Aprovechan estos días para descansar y dialogar.
Una noche, mientras Ravalkar hace guardia y prepara algunos explosivos alquímicos ve dirigirse hacia el una proyección astral de un fulgor dorado. La proyección lo llama y Ravalkar se da cuenta que se trata de su maestro desaparecido hace tiempo.
El maestro parece inquieto, preocupado. Solo llega a decir en susurros: "Se agitan extraños poderes en los Planos Superiores. Se habla de un elfo con un brazo de hierro que está movilizando siniestras legiones extraplanares". Luego desaparece, desvaneciéndose en la noche.
Continúan por dos días mas el viaje hacia el Bosque Solitario. Sin embargo Maeglin cae presa de fiebre y agotamiento por lo que permanece reposando en la carreta, que ahora es conducida por Ravalkar.
En el Bosque Solitario:
Después de dos días llegan, a la medianoche, al Bosque Solitario. Luego de reconocer la zona, se internan en la espesura sin el elfo Maeglin quien se queda junto a su lobo, reponiendo fuerzas y protegiendo la carreta y los caballos.
Dentro del Bosque, el grupo comienza a oír lastimeros gritos y llantos provenientes de los alrededores. De pronto son atacados por un oso con un extraño fulgor azulado en los ojos.
Al derrotarlo, dos pequeñas llamas azules se desprenden de la bestia caída y flotan frente a la compañía. Pronto se percatan que el bosque entero parece habitado por estas llamas que rodeando a los héroes y, susurrando “Ayuda”, los guían al Claro del Wisp.
En el Claro del Wisp:
Los viajeros llegan al Claro del Wisp y allí las llamas azules danzan y se arremolinan para dar forma a una etérea y joven muchacha que les da la bienvenida a los héroes que probaron su fuerza y valentía en el Bosque.
La doncella les cuenta como hace ya algún tiempo un elfo llegó a los lindes del Bosque con aspecto cansado, como si hubiese realizado un largo viaje. A este elfo le faltaba un brazo. Su guardia se componía por 5 orcos.
El elfo extrajo una Rosa Planar y abrió un portal, aprovechando la escasa distancia que separa a los Planos en el Bosque (ya que el mismo es un Nodo). Luego de atravesar el portal, el mismo se cerró. La guardia de orcos se marchó rumbo al norte.
Lo que pasó después:
Los días pasaron y pronto, desde las cuevas del este, comenzaron a emerger grupos de Gules que azotaban a las bestias del bosque y se llevaban a las profundidades a los Wisp. Un valiente Druida llamado Mithrandir descendió por la caverna para acabar con estos seres. No se volvió a saber de él.
La joven muchacha le pide a la compañía que la ayuden a exterminar el mal que afecta al Bosque y ella les obsequiara algo mejor que madera del Árbol del Wisp. Con su bendición, los viajeros parten hacia la caverna.
En la caverna del Bosque Solitario:
Con valentía se enfrentaron a los Gules y su guardia de lobos salvajes. Los héroes salieron airosos en todas las batallas y rescataron a los prisioneros.
Descubrieron durante su expedición un estanque de agua cristalina y también una fiera bestia conocida como Lagarto de Aizard. La misma se hallaba cautiva tras un inmenso portón de hierro, bajo la atenta guardia de los Gules.
Por último se encontraron cara a cara con un imponente bárbaro perteneciente a la Orden de Magos Escarlata. El mismo escapó a través de un Portal, el cual se cerró a su paso sin darle a los héroes la posibilidad de seguirlo, combatirlo ni saber mas de él.
Lo que narró Mithrandir:
Los héroes descubrieron por boca de Mithrandir que el bárbaro en cuestión ha venido de los Desiertos del Norte y es conocido como Ragdul el Temible. Ragdul abrió un portal en lo profundo de la caverna y comenzó a reclutar tropas de Gules y otras criaturas venidas del Plano Negativo con la ayuda de un elfo con un brazo de hierro. Mithrandir fue capturado y torturado por Ragdul en lo mas profundo de la caverna, antes de encerrarlo y dejarlo librado a su propia suerte.
Con los Gules y el Lagarto de Aizard planeaban formar un ejercito para capturar el Bosque Solitario, el cual posee un gran valor ya que el mismo es un Nodo.
En el Bosque Solitario:
Al salir fueron recibidos con gran alegría por los Wisp del Bosque Solitario. Después de ser conducidos nuevamente al Claro del Wisp, la joven doncella extrajo una Rosa Planar y abrió un portal a una de las tierras del Plano del Aire.
En este Plano, la doncella no es una proyección sino un ser de carne y hueso y todos los Wisp son bellas muchachas que conducen a los viajeros a un árbol de gran tamaño y madera negra conocido como Árbol del Wisp. Del mismo extraen un retoño y le piden a la compañía que lo planten en un buen lugar ya que les proveerá la madera que necesitan y con él podrán fabricar también buenos escudos y certeras flechas.
Luego que los viajeros vuelven al Bosque Solitario, el portal se cierra y los Wisp en compañia de Mithrandir, desaparecen.
Con el retoño en sus manos, atraviesan el Bosque en busca de la carreta y de Maeglin. Al amanecer ponen rumbo a Brepolg.
Rumbo al Bosque Solitario:
Los viajeros parten con buen tiempo rumbo al Bosque Solitario. Aprovechan estos días para descansar y dialogar.
Una noche, mientras Ravalkar hace guardia y prepara algunos explosivos alquímicos ve dirigirse hacia el una proyección astral de un fulgor dorado. La proyección lo llama y Ravalkar se da cuenta que se trata de su maestro desaparecido hace tiempo.
El maestro parece inquieto, preocupado. Solo llega a decir en susurros: "Se agitan extraños poderes en los Planos Superiores. Se habla de un elfo con un brazo de hierro que está movilizando siniestras legiones extraplanares". Luego desaparece, desvaneciéndose en la noche.
Continúan por dos días mas el viaje hacia el Bosque Solitario. Sin embargo Maeglin cae presa de fiebre y agotamiento por lo que permanece reposando en la carreta, que ahora es conducida por Ravalkar.
En el Bosque Solitario:
Después de dos días llegan, a la medianoche, al Bosque Solitario. Luego de reconocer la zona, se internan en la espesura sin el elfo Maeglin quien se queda junto a su lobo, reponiendo fuerzas y protegiendo la carreta y los caballos.
Dentro del Bosque, el grupo comienza a oír lastimeros gritos y llantos provenientes de los alrededores. De pronto son atacados por un oso con un extraño fulgor azulado en los ojos.
Al derrotarlo, dos pequeñas llamas azules se desprenden de la bestia caída y flotan frente a la compañía. Pronto se percatan que el bosque entero parece habitado por estas llamas que rodeando a los héroes y, susurrando “Ayuda”, los guían al Claro del Wisp.
En el Claro del Wisp:
Los viajeros llegan al Claro del Wisp y allí las llamas azules danzan y se arremolinan para dar forma a una etérea y joven muchacha que les da la bienvenida a los héroes que probaron su fuerza y valentía en el Bosque.
La doncella les cuenta como hace ya algún tiempo un elfo llegó a los lindes del Bosque con aspecto cansado, como si hubiese realizado un largo viaje. A este elfo le faltaba un brazo. Su guardia se componía por 5 orcos.
El elfo extrajo una Rosa Planar y abrió un portal, aprovechando la escasa distancia que separa a los Planos en el Bosque (ya que el mismo es un Nodo). Luego de atravesar el portal, el mismo se cerró. La guardia de orcos se marchó rumbo al norte.
Lo que pasó después:
Los días pasaron y pronto, desde las cuevas del este, comenzaron a emerger grupos de Gules que azotaban a las bestias del bosque y se llevaban a las profundidades a los Wisp. Un valiente Druida llamado Mithrandir descendió por la caverna para acabar con estos seres. No se volvió a saber de él.
La joven muchacha le pide a la compañía que la ayuden a exterminar el mal que afecta al Bosque y ella les obsequiara algo mejor que madera del Árbol del Wisp. Con su bendición, los viajeros parten hacia la caverna.
En la caverna del Bosque Solitario:
Con valentía se enfrentaron a los Gules y su guardia de lobos salvajes. Los héroes salieron airosos en todas las batallas y rescataron a los prisioneros.
Descubrieron durante su expedición un estanque de agua cristalina y también una fiera bestia conocida como Lagarto de Aizard. La misma se hallaba cautiva tras un inmenso portón de hierro, bajo la atenta guardia de los Gules.
Por último se encontraron cara a cara con un imponente bárbaro perteneciente a la Orden de Magos Escarlata. El mismo escapó a través de un Portal, el cual se cerró a su paso sin darle a los héroes la posibilidad de seguirlo, combatirlo ni saber mas de él.
Lo que narró Mithrandir:
Los héroes descubrieron por boca de Mithrandir que el bárbaro en cuestión ha venido de los Desiertos del Norte y es conocido como Ragdul el Temible. Ragdul abrió un portal en lo profundo de la caverna y comenzó a reclutar tropas de Gules y otras criaturas venidas del Plano Negativo con la ayuda de un elfo con un brazo de hierro. Mithrandir fue capturado y torturado por Ragdul en lo mas profundo de la caverna, antes de encerrarlo y dejarlo librado a su propia suerte.
Con los Gules y el Lagarto de Aizard planeaban formar un ejercito para capturar el Bosque Solitario, el cual posee un gran valor ya que el mismo es un Nodo.
En el Bosque Solitario:
Al salir fueron recibidos con gran alegría por los Wisp del Bosque Solitario. Después de ser conducidos nuevamente al Claro del Wisp, la joven doncella extrajo una Rosa Planar y abrió un portal a una de las tierras del Plano del Aire.
En este Plano, la doncella no es una proyección sino un ser de carne y hueso y todos los Wisp son bellas muchachas que conducen a los viajeros a un árbol de gran tamaño y madera negra conocido como Árbol del Wisp. Del mismo extraen un retoño y le piden a la compañía que lo planten en un buen lugar ya que les proveerá la madera que necesitan y con él podrán fabricar también buenos escudos y certeras flechas.
Luego que los viajeros vuelven al Bosque Solitario, el portal se cierra y los Wisp en compañia de Mithrandir, desaparecen.
Con el retoño en sus manos, atraviesan el Bosque en busca de la carreta y de Maeglin. Al amanecer ponen rumbo a Brepolg.
Brepolg es una ciudad portuaria que comercia con especias y telas exóticas por lo cual sus mercancías suelen ser costosas y el nivel de vida general de su población es bueno, aun en los puertos.
A la entrada de la ciudad se encuentran las casas de los nobles y dominando el barrio desde una colina, el Palacio del Gobernador, actual residencia de Lord Benjen de los Mares.
La compañía pone rumbo hacia el Palacio y, luego de presentarse, son admitidos en la sala donde serán recibidos por el Gobernador. A los pocos minutos aparece Lord Benjen, quien se muestra muy interesado en los relatos de los viajeros.
Lord Benjen afirma que su interés por el Mecanismo de Mundus radica, como todo buen coleccionista, en conseguir el objeto coleccionable por excelencia: la Espada de Valadon. Para tal fin fue que visitó a Serin el Arcano y pagó el precio por su saber.
Lord Benjen cree que se puede activar el Mecanismo para hallar la Espada gracias a los restos de la túnica que llevo Valadon en su última batalla, los cuales se exponen en el Palacio Real de Emperio.
Ravalkar le muestra al Gobernador las piezas reunidas durante sus aventuras y le informa acerca de lo dicho por Serin: Ravalkar debe tomar como maestro a Benjen. Parte del destino que esta en equilibrio sutil depende de este factor.
Benjen se muestra intrigado por estos dichos e invita a Ravalkar, una vez reunidas las piezas del Mecanismo, a que resida en el Palacio de Brepolg y se instruya con él. Ravalkar también hace entrega del diario de su maestro, el cual Lord Benjen promete examinar a la brevedad.
Ante la negativa de la compañía de descansar en el Palacio, Benjen les paga las mejores habitaciones en el Cuerno Rojo y les asegura que se contactara con ellos muy pronto.
Asi se marchan los viajeros rumbo a la taberna, a la espera de la visita de Serin el Arcano.









