El hombre mira al hombre y abrumado por su existencia se cree único. Sin embargo nos enseñan los mitos y las leyendas que mas allá de este mundo y envolviéndolo como una madre que acuna a su hijo se encuentra el Plano Primario, protegido por los Planos Positivo y Negativo. Mas allá, donde ninguna mente jamás navegó se encuentran los Planos Elementales y el Plano Astral, como un mar rodeado por las islas de los Planos Etéreos.Nos dicen los libros sagrados que antes de todo tiempo, en el Plano Elemental, Mordekai, rojo como el fuego, danzó con Grumbar, salvaje como la tierra. Y a esta danza invitaron a sus consortes, Akadia, liviana como el aire y a Gardenis, salvaje como el agua
La energía de los bailarines atravesó todos los Planos, desde el Astral al Primario y fue en este que a través de los eones la danza dio forma al mundo.
Vieron los Cuatro el producto de su frenesí y lo amaron. Fue así que Mordekai el Rojo atravesó los Planos y tomando la forma de un gran Dragón Rojo estableció su morada en lo que hoy conocemos como Emperica.
Fue seguido por Grumbar, quien adopto la forma de un Dragón Negro, y también por Akadia, como un Dragón de Hielo y por Gardenis, como un Dragón Verde.
Los Cuatro Dragones utilizaron su arte y su magia para dar forma al mar y a las llanuras, a los bosques y montañas, a los glaciares y los desiertos. Con su sangre, cada uno dio vida a las diferentes plantas, animales y razas que aun hoy pueblan el mundo. Sin embargo, Mordekai el Rojo, el mas poderoso de los Cuatro, únicamente utilizó su sangre para forjar la estirpe de los Señores de Emperica, los regentes del nuevo mundo.
Bajo el mando de los Señores de Emperica las razas prosperaron y fue durante esta época de gloria en que los primeros grandes reinos se fundaron.
Los Cuatro fueron reverenciados como Dioses vivientes y de su sabiduría se nutrieron los primeros habitantes. El culto mas extendido y devoto era el de Mordekai el Rojo. Sus adoradores se denominaron Orden de los Magos Escarlata.Pasaron los siglos, los reyes y los reinos y los Cuatro Dragones sintieron que su labor en el mundo había concluido. Las razas crecían, los reinos prosperaban y ya grandes hazañas se narraban.
Fue así que los Creadores volvieron al Plano Elemental desde donde vigilan y aguardan al Fin de los Tiempos, cuando según se dice, volverán para poner fin a su obra.
Sin la guía de los Cuatro, los Señores de Emperica se enfrentaron a la codicia y el resentimiento de la Orden de Magos Escarlata, quienes quisieron asumir el señorío de los reinos al considerarse verdaderos representantes de Mordekai el Rojo.
Los Magos Escarlata fueron derrotados en innumerables batallas, derramando sangre de nobles guerreros sobre la tierra virgen del mundo. Ante sus derrotas, la Orden abandono el culto a Mordekai el Rojo y su líder, quien se hacia llamar a si mismo Lord Cairon, invocó desde el Plano Negativo al Dragón Hydra y a su progenie. Con ellos llegaron también los Orcos, Trolls y bestias malignas al antiguamente pacifico mundo.
Emperica nunca volvió a ser la misma, y de las batallas ocurridas en este periodo se llenan las bibliotecas con gestas, cantares y novelas. Sin embargo, y pese a las adversidades, los Señores de Emperica triunfaron. Hydra fue devuelta a su Plano de existencia y la Orden de los Magos reducida a una mera Secta, oculta a los ojos de los grandes Señores. Estos sucesos fueron recopilados en el códice "Gesta de los Héroes Dorados de la Emperica Antigua"Los siglos transcurrieron en paz y prosperidad pese a las pequeñas escaramuzas de los Magos Escarlata y los seres malignos que ahora convivían junto a las nobles criaturas concebidas por los Cuatro Dragones. Los Señores de Emperica continuaron su regencia sobre las tierras que antes fueron hogar de Mordekai, expandiendo su territorio y fundando nuevos reinos.
Y así fue hasta la llegada del Ultimo Señor, Diarmuid, y su hermano Valadon.
Pero esa, ya es otra historia...